La Coctelera

Bitácora Americana

Para ir a CiberAmérica

Categoría: paradigma

3 Diciembre 2009

Otto Boye es co-editor de CiberAmérica.  Versión original en su blog Aportes al Diálogo.

Vivimos tiempos que obligan a repensarlo todo, pues los paradigmas utilizados hasta ahora nos muestran a cada rato su completo fracaso. Los economistas más influyentes en las grandes decisiones no han dado el ancho y repiten cada cierto tiempo las mismas cosas y cada vez con peores resultados. Muchos no abandonan la idea del crecimiento como sinónimo de desarrollo y fetiche intocable. Los partidos políticos, por su parte, siguen anclados en diagnósticos hace tiempo superados, razonando con categorías que hoy no dan cuenta de la enorme complejidad del gran marco contextual de la globalización. Algunos siguen atrapados por las visiones surgidas durante la guerra fría y se niegan a ver que ese esquema se derrumbó con el muro de Berlín, la reunificación de Alemania, el fin de la Unión Soviética y la caída de todos los regímenes comunistas de la Europa del Este. Vendrán nuevos escenarios, pero aquél que dominó desde 1947-1948 a 1989-1990, no volverá. En el campo del pensamiento sigue habiendo una fragmentación que obstaculiza el trabajo de visiones más abarcadoras e integrales. Seguimos demasiado cartesianos o racionalistas, desconociendo otras dimensiones del ser en el proceso del conocer. Predomina un mundo chato y simplista, todavía unidimensional, propio de las últimas etapas de la era industrial. El desafío al cual estamos abocados todos los seres humanos en el planeta consiste en diagnosticar adecuadamente las nuevas realidades y tratar de encontrar soluciones integrales a los grandes problemas que se nos plantean. Sin estos nuevos caminos no habrá soluciones adecuadas, con efectos devastadores. Piénsese, para terminar por ahora, en el calentamiento global. El planeta puede sufrir catástrofes inimaginables si no se llega a un consenso mundial para enfrentarlo y reducirlo. ¡No cabe esperar! Es hora de actuar con inteligencia y corazón.

6 Abril 2009

La reciente Cumbre de Londres del G-20 resolvió salvar  las economía emergentes por medio de una enorme capitalización del FMI. Resolvió además poner camisa de fuerza a la deriva financiera que generó la crisis, en especial al 'secreto financiero',  a los capitales de riesgo y a sus elegantes 'caletas', unos 38 centros financieros repartidos por todo el mundo - mientras que en Estados Unidos, el Secretario del Tesoro Geithner intenta lo mismo con Wall Street.

Todo eso da la impresión de una gran medida de salvataje. Cuando la economía globalizada camina al borde del precipicio: los jefes  deciden poner una cara red protectora - sin reformar para eso el FMI, lo que es un dato inquietante. Algunas críticas señalan que tampoco en Estados Unidos el Tesoro tiene en mente una reforma del sistema financiero (como sí lo propone Paul Volcker).

Y sin embargo, tal vez ahora justamente sea oportuno preguntarse cómo harán las economías emergentes - grandes y pequeñas - en América Latina y el Caribe, por ejemplo, para salir adelante cuando los mercados mundiales de exportación se han reducido a sólo una fracción de lo que eran y que recuperarlos tomará algunos años, a lo menos.

¿ Qué nuevas modalidades y paradigmas de desarrollo y crecimiento estarán en vista? Porque es muy probable que,  aún cuando no nos hayamos dado cuenta aún de la magnitud de la escalada destructiva de la crisis, el mundo ya no es el mismo y repentinamente estamos en una fase de transición hacia lo desconocido y de que el Consenso de Londres marca sólo el caro inicio de otro mundo.

17 Marzo 2009

Por suerte, las crisis generan debates - más aún una crisis como la actual, fruto de un patrón reiterado de apuestas financieras lucrativas pero autodestructivas que puso en riesgo las economías de Estados Unidos y de buena parte del planeta. Sin la rápida intervención impulsada por el Presidente Obama, si hubiese sido dejada a su propia lógica destructiva, la crisis subprime habría arruinado a una buena parte del mundo por la falta créditos y de recursos. Modelos financieros sin respaldo convertidos en artefactos de ciencia ficción y compuestos de derivados que se suponían instrumentos de garantía de capitales de riesgo - resultaron ser garantías inexistentes de apalancamientos especulativos. Se requiere  mucha imaginación para entender una deriva financiera de esta magnitud que dejará una huella de desempleo y sufrimiento por el mundo.

Los debates en marcha en la actualidad se dan en medio de gestiones de los gobiernos para prevenir la caída del producto y recuperar la dañada actividad financiera y económica. En el debate surgen aspectos notables relativos al conocimiento económico y a las distintas experiencias históricas en esta compleja área. Mal que mal, tras la Gran Depresión de los años treinta, muy pocos países industriales salieron bien de la crisis, entre los cuales destacaron Estados Unidos y Suecia. La gran mayoría vivió décadas de frustración, estancamiento y pobreza, catástrofes políticas y guerras.

Hoy corren, por lo menos, dos o tres debates de manera simultánea - sin contar aquellos aún incipientes que genera el impacto de la crisis en los países latinoamericanos y por sus eventuales consecuencias políticas.

El primer debate, el más coyuntural, lo produce AIG, aseguradora norteamericana gigante, 'rescatada' con masivos recursos fiscales de una eventual quiebra, que de producirse, arrastraría consigo al universo. Años de prácticas especulativas y mega-apalancamientos de muy débil respaldo (paradojal por tratarse de una aseguradora y de equipos de profesionales contra - riesgo) y una adicción a las malas prácticas la llevó ahora a realizar pagos por cuantiosas sumas en bonos a sus ejecutivos, asunto que ha generado una fuerte reacción de rechazo en la opinión pública y ahora también del Presidente Obama.

El segundo debate, también doméstico, es por las declaraciones de Bern Bernanke, presidente del Banco Federal, que anuncia el fin de la crisis financiera para fines de año, se trata de una buena noticia después de todo ,  un alentador pronóstico cuestionado nada menos que por el nobel Paul Krugman.

El tercer debate relacionado con la crisis trata de diferencias transatlánticas - por políticas de estímulos fiscales y por el rechazo de gobiernos europeos a incrementar sus montos de manera coordinada como lo solicita el Secretario del Tesoro Geithner.

Y por último, un debate local en España pero que interesa también a América Latina - con la participación de Paul Krugman en conversación con el Presidente del Gobierno español J.L.R. Zapatero. Comparten el ideal de cuidar la protección social, pero Krugman ve difícil la situación de España si no emprende reformas estructurales para contrarrestar la caída de las inversiones. Una discusión pertinente también para América Latina exportadora que observa, al inicio paralizada por la impresión causada por la escala de los recursos en juego, y resiente ahora también la contracción de 'sus' mercados de exportación y la caída de la generación de empleo y el aumento del desempleo.

9 Abril 2007

Otto Boye, co-editor de CiberAmérica ha venido escribiendo una seríe de post en su blog Aportes al Diálogo sobre las cuatro dimensiones del desarrollo humano. Su conocimiento de la obra de Ken Wilber y de otros pensadores hace de su textos - de sus aportes al diálogo como él los llama - una fuente interesante de reflexión personal.

Los títulos anteriores los pueden encontrar en Aportes al Diálogo, y en CiberAmérica.

Finalmente
podemos, a la luz de lo escrito hasta ahora, hablar con alguna
propiedad, de desarrollo integral. Queda claro de entrada que el
desarrollo no puede ser confundido con el mero crecimiento económico.
Es siempre una parte del mismo, pero no lo es todo, ni mucho menos. Y
esto es importante por lo extendida que se encuentra la idea de que lo
único que importa en un país es la economía. Sin desarrollo social
(pan, techo y abrigo), sin desarrollo cultural (educación), sin
desarrollo personal (realización individual, felicidad interior) y sin
desarrollo físico sano (salud pública) de todos los habitantes de un
país no se podrá hablar de desarrollo integral y, para mí al menos, de
pleno y verdadero desarrollo. De este modo, la búsqueda del desarrollo
integral, único verdaderamente acorde con una visión que coloca en el
centro de sus preocupaciones a la persona humana, sin exclusión alguna,
es la tarea que tenemos por delante. Si la meta final es una sociedad
solidaria y fraterna, el desarrollo integral es el camino, o sea, uno
que no descuide en ningún instante todos los aspectos del desarrollo de
las personas, de cada una y de todas las personas. Aquí ya puedo decir
que esta visión puede ser sostenida como propia por todos los
humanistas de esta tierra. Para mí, además, esta es la forma en que
entiendo hoy un humanismo integral. En sucesivos artículos breves
tratamos este tema, precisando cuatro dimensiones suyas que
generalmente se desconocen o se tratan por separado. No hemos llegado
al final, en todo caso. Hay muchos otros aspectos a considerar. Pero
eso será materia de otra serie.

Sobre Bitácora Americana

Bitácora Americana es un cuaderno de CiberAmérica, editado para compartir con vosotros temas de interés de América Latina.

Categorías